Cómo funciona
El Tarot del Tejedor es un espejo. No adivina tu futuro: te devuelve el reflejo de lo que hoy tienes en las manos y de lo que podrías tejer con ello. Lo que hagas con ese reflejo es tuyo.
Lo que ves en el espejo
Cada carta es una imagen, una fuerza, una pregunta. Al abrirlas, la lectura las va entrelazando con tu intención para mostrarte posibilidades, no destinos. Ninguna carta te obliga; todas te invitan a mirar.
Cómo llegan las cartas
Llegan al azar, como en una baraja que se mezcla de verdad. Nadie las elige por ti. A veces, como en una mesa real, una carta sale del revés: muestra el otro lado del mismo hilo. Quedan sobre la mesa antes de que abras la primera, y tú decides el ritmo para descubrirlas.
La voz que te acompaña
La voz de cada lectura nace del corpus del Tarot del Tejedor y se escribe con ayuda de inteligencia artificial, guiada por tu intención y por las cartas que vas abriendo. Si traes tu propia tirada, lee las cartas de tu baraja física.
Los temas que piden cuidado
Este espejo no reemplaza a un profesional de la salud, del derecho o de las finanzas.
- Si tu pregunta toca la salud, un embarazo, un asunto legal o el dinero, antes de la tirada te proponemos una intención que puedes aceptar o escribir con tus palabras.
- El duelo y los vínculos se leen desde tu experiencia: las cartas no dicen lo que otra persona piensa o siente.
- Si aparecen señales de crisis o de violencia, no hay tirada: te mostramos dónde pedir ayuda.
- Si vuelves a la misma pregunta, te sugerimos una pausa. Puedes seguir cuando quieras.